
Este pueblo cercano a Nerja ha sido a lo largo de la historia lugar de encuentro de diferentes culturas. En la actualidad es conocido por sus cultivos tropicales como el aguacate, la chirimoya o el mango y por ser punto turístico en la costa de Granada por sus atractivas playas y alrededores.
Desde su fundación por los fenicios, que descubrieron un paraíso en sus costas por su magnífica pesca y sus montañas ricas en cobre y plata, cada pueblo que la habitó dejó su aportación. Con los romanos pasó a ser una de las colonias comerciales más importantes de la costa y los árabes dejaron el Castillo y algunas atalayas defensivas. El monumento a Abderramán I, primer emir de Córdoba, conmemora esta época.